El viento que me empujo hasta la cima no fue el mismo que nos hizo coincidir, hay brisas que nos dejan estáticos, otras, simplemente, acarician nuestro rostro, erizan nuestra piel, y se van, y aunque opte por el mismo viento en mas de una oportunidad, nunca pido que sea eterno.

No hay comentarios:
Publicar un comentario