domingo, 30 de octubre de 2011

Y estoy a punto de firmar una pequeña servilleta que delata mi delirio por las luces y la oscuridad.
¿Cómo lo entenderías? Si tan sólo me miras cuando la luna guiña un ojo y te regala estrellas…
Soy mucho más que lo que sientes bajo las sabanas, soy mucho menos que la perfección que relatas…
Sólo una objeción hacia la naturaleza… y es la poca dureza que le dio a mi corazón
¿Cuánto me escucharías si te dijera que todos los días me aplaco un poco más?
Poco, y nuevamente comienzo a asentar con mi reflejo del agua, que sería muy poco, casi imposible que alguna brisa te hiciera chocar contra mí.
¿Cuál de todos los días debería elegir para olvidarte? ¿Cuál de todos?...
Todos o ninguno…no existirían feriados ni domingos que me exigieran recordarte,  días de playa que me lleven hasta la arena para recoger tus barquitos de papel sobre mi rio ni lunes de tizas que dibujen en la pizarra de mis ojos tus brutas sonrisas.

Gaia T. Demiryi

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