Volvemos a los arcaicos sonetos,
dilatados en el vapor del espejo;
a la ficción,
a la ficción,
al drama, al terror,
para esparcir sobre pieles,
para esparcir sobre pieles,
cicatrices transparentes.
Vuelvo concisa,
al rincón más oscuro
de tu válvula aórtica,
me esfumo,
como brisa en tus labios,
vuelo, hacia el tormentoso amanecer.
Volvemos,
a los imprescindibles abrazos,
al vacío de olvidarnos,
a precipitarnos en caricias;
a los imprescindibles abrazos,
al vacío de olvidarnos,
a precipitarnos en caricias;
al ocioso descuido
de soñar con los ojos abiertos.
de soñar con los ojos abiertos.
Volvemos a irradiar,
adjetivos que nos cercan:
infinitas espinas
que encallan mi mundo.
infinitas espinas
que encallan mi mundo.
Si tan solo fueses real
hoy no volvería,
para escribir tu nombre
sobre el empañado río.
Gaia T. Demiryi
Gaia T. Demiryi
1 comentario:
Y es ahí, en la curva dorada de seda donde me hallo enredada en tu aroma a otoño...las hojas secas forman el manto que cubren mis ideas mas estrictas y juegan por momentos a ser liberales; y es en el momento más bello cuando la brisa de la triste realidad me descubre esas pasiones negadas y oscuras que hacen de mi, el ser que no quiero ser.
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